El Congreso que dejo el 8 de marzo: el Pacto gana, la oposición crece y las coaliciones siguen siendo obligatorias
Los resultados legislativos reordenaron el tablero político colombiano, pero no le entregaron mayorías automáticas a nadie. El oficialismo salio primero, el Centro Democrático volvio a crecer y los partidos bisagra conservaron la llave de la gobernabilidad.
La fotografía política que dejaron las elecciones legislativas del 8 de marzo combina tres mensajes distintos. El primero es que el Pacto Histórico consiguio sostenerse como la fuerza más grande del Senado. El segundo es que el Centro Democrático recupero terreno y volvio a consolidarse como el polo opositor con más musculatura. El tercero es que ninguna de esas victorias alcanza, por si sola, para ordenar el Congreso.
Los reportes publicados por AP, EL PAIS y Directorio Legislativo coinciden en que el oficialismo avanzo frente a 2022, pero no obtuvo la mayoría que necesitaria para convertir su agenda en una ruta legislativa automática. Eso obliga a mirar otra vez a los partidos tradicionales y a bancadas medianas que conservaron un peso decisivo en la aritmética parlamentaria.
La consecuencia política es inmediata. El Gobierno llega mejor parado para negociar que hace unos meses, pero sigue atado a acuerdos por proyecto. Y la oposición, reforzada por la consulta de la derecha y por el repunte del uribismo, también gana margen para imponer costos. El Congreso que viene sera más nítido ideológicamente, pero no menos fragmentado.
